Header Ads

Empieza un nuevo año y con el un nuevo comienzo y una nueva oportunidad, para que Dios te guié

COMENZAR DE NUEVO

Descenderá como la lluvia sobre la hierba cortada; como el rocío que destila sobre la tierni. Sal 72:6.

1 hombre de aproximadamente 50 años, me miraba con ojos de súplica. Como si yo pudiese, con una palabra, resolver sus problemas. Vestía un terno azul marino y camisa blanca. Aparentemente era un ejecutivo que estaba pasando por el mayor drama de su vida. “Ah, si pudiese comenzar todo de nuevo!”, me dijo después de contarme el drama de su hogar destruido. “,De qué vale todo lo que conseguí en la vida, si perdí lo más precioso, que es mi familia?” —preguntó, casi como afirmando.

“Comenzar de nuevo”. Cuántas veces he oído esa expresión en los labios de personas que pasan por el valle del dolor y de la angustia.

En opinión del hombre que hablaba conmigo, ya era “demasiado tarde”, su hogar ya estaba deshecho, no había manera de reconstruir el vaso de cristal hecho pedazos. -

El salmista piensa diferente. Para él nunca es “demasiado tarde”. En el verso de hoy presenta un campo segado. La palabra hebrea es gez, que podría ser traducida más apropiadamente como “un campo de pasto que fue tragado”. El ganado pasó y no dejó nada. Aparentemente todo estaba acabado, ya no era posible comenzar de nuevo, el precioso vaso de cristal está hecho pedazos, pero el poeta afirma: “Descenderá como la lluvia sobre la hierba cortada”.

¿Quién es ese que “descenderá”, que el salmista menciona? ¿Quién es capaz de sacar vida de donde solo hay muerte? ¿Quién es el que puede sacar agua de la roca, abrir el Mar Rojo, caminar sobre las aguas, hacer andar un paralítico después de 38 años de parálisis, resucitar un cadáver que estaba en descomposición? ¿Quién es el que dijo un día: “Si alguno tiene sed, venga a mí y beba'?*

Sí. Cuando todo parece perdido, cuando desde el punto de vista humano todo llegó al fin, cuando tú sientes que es “demasiado tarde”, mira a Jesús con los brazos abiertos, listo para darte una nueva oportunidad.

Año nuevo ya casi llegó, y con él la mano extendida de Jesús. Nunca es tarde para quien se aferra de esa mano maravillosa. Hoy puede ser un nuevo día para ti.

Cree en eso, y al comenzar este nuevo año, que Jesús descienda sobre ti “como la lluvia sobre la hierba cortada; como el rocío que destila sobre la tierra”.

* Juan 7:37.

Pr. Alejandro Bullón